¿Sabes de que está hecho un lubricante? ¿Conoces la complejidad de su composición? ¡En este blog te proporcionaremos una vista general de los componentes de los lubricantes!

Un lubricante es una mezcla de dos componentes: Aceites de base y aditivos. Aproximadamente, contienen un 70%-90% de aceites de base y un 10-30% de aditivos que mejoran la estabilidad y añaden propiedades de rendimiento.

Conozcamos en mayor detalle las características de estos dos componentes:

ACEITE BASE

Siendo un componente con una proporción del 70%-90%, el aceite de base es la fundación de un lubricante. Los aceites de base determinan la viscosidad – o espesor- de un lubricante, lo cual es una característica muy importante. El lubricante tiene que ser suficientemente fino para fluir en el motor, pero a la vez, debe ser suficientemente grueso para asegurar una protección de las distintas partes metálicas del motor.

Hay tres tipos de aceite base:

  •      Aceites de base minerales
  •      Aceites de base semisintéticos
  •      Aceites de base sintéticos

Los aceites de base minerales siguen un proceso refinado a partir del crudo. Los aceites de base sintéticos siguen un proceso de síntesis química, y finalmente los aceites de base semisintéticos son una mezcla de aceites de base minerales y sintéticos.

Existe una tendencia general hacia el uso de aceites de base sintéticos de alta calidad, no solo impulsada por especificaciones y normas medioambientales, sino también por las evoluciones técnicas de la última década. En el pasado, prácticamente se podía usar un aceite de base mineral para cada tipo de motor, pero ya no es válido para los nuevos motores.

En Wolf trabajan principalmente con aceites de base sintéticos los cuales demuestran un mejor rendimiento y cumplimiento de los requisitos necesarios hoy en día. Los beneficios de los aceites de base sintéticos son:

  •      Economía de combustible mejorada
  •      Mejor rendimiento
  •      Más resistentes a fluctuaciones de la temperatura y el proceso de oxidación
  •      Control superior del desgaste
  •      Mejora del intervalo de cambio en el producto terminado

Sin embargo, algunos vehículos todavía funcionan perfectamente con aceites de base mineral. Lo más importante es el uso del lubricante correcto para cada vehículo.

ADITIVOS

El otro 10 % a 30 % de un lubricante se compone de aditivos. Los aditivos son una combinación de varios componentes químicos que se mezclan con el aceite base para mejorar su estabilidad y añadirle características específicas de rendimiento.

En teoría, podrías pensar que el aceite de base es suficiente para lubricar el motor. Pero la realidad es muy diferente. Sin los aditivos, el aceite se contaminaría, se separaría y se escaparía produciendo fugas y, además, no protegería de forma adecuada las piezas del motor en temperatura operativa.

Los aditivos solucionan estos retos entre otros, ya que extienden la vida útil del lubricante y como resultado la del motor.

Durante los últimos 10 o 15 años, ha sido necesario desarrollar paquetes de aditivos aún más adecuados para los motores complejos de hoy en día. Bajo la necesidad de fabricar motores cada vez más pequeños, los fabricantes de vehículos han introducido características innovadoras en sus vehículos que demandan lubricantes sofisticados. Y es ahí donde los aditivos juegan un papel fundamental.

En Wolf dedicamos toda nuestra energía y experiencia al desarrollo de lubricantes innovadores. Gracias a nuestros más de 60 años de experiencia en el sector de los lubricantes, hemos establecido relaciones muy estrechas con los mayores proveedores de aditivos. Por eso somos capaces de ofrecer una solución para cada evolución en el mercado de los lubricantes.

Usa nuestra intuitiva herramienta de recomendación de producto para descubrir el aceite que cubre las necesidades de tu vehículo.

EN RESUMEN
  •      Un lubricante se compone de 70%-90% de aceites de base.
  •      Hay 3 tipos: aceites de base minerales, semisintéticos y sintéticos.
  •      El restante 10%-30% se compone de aditivos.
  •      Los aditivos mejoran la estabilidad del lubricante y añaden características de rendimiento, además de extender la vida del lubricante.